Sobre Mi

Así empezó todo  (Foto hecha por Paulo Muñoz)
Así empezó todo (Foto hecha por Paulo Muñoz)

Desde que comence en 2011 a pintar abanicos, hubo un proceso largo de aprendizaje unido a reinventarse Desde 2017 decidí abrir mi propia empresa, situando el taller en mi casa dónde poder trabajar con tranquilidad y recibir clientes que necesitaban trabajos más elaborados. Con el objetivo de avanzar casi sin darme cuenta me buscaban no solo por mis diseños, sino por la opción de personalizar cualquier deseo en un complemento que ha pasado siempre desapercibido.
Incorporé maderas nuevas y de calidad así como el packaging. Considero que en este momento en el que todo está inventado y hay mucho de todo, cualquier artículo personalizado es un éxito asegurado. Cuidar los detalles y hacer una selección de la materia prima adaptándola a cualquier público, puede hacer que algo tan simple como un abanico tome protagonismo como cualquier otro complemento.Desde que el cliente se pone en contacto conmigo, hasta que recibe el producto, hay una serie de cosas importantes a tener en cuenta.
¿Que busca? ¿Cuanto quiere gastar? Y lo más importante que valor tiene para él o ella la artesanía.

A partir de ahí, mi gusto, mi experiencia y la comprensión hacen el resto.

 El nombre de The Poppy Flower surgió por mi logotipo y dibujo en mis abanicos por el cual me conocían, "La amapola". El nombre en inglés me vino en forma de inspiración de un viaje a Londres.

De momento todo esto me hace feliz

 Como dijo Kent Follett; "Nada ocurre como se planea"

MI TALLER