ENCARGOS QUE SE CONVIRTIERON EN DESAFÍOS

31.03.2018

Época de cerezas

Y así fue como realicé este encargo de cerezas que se fue para Plasencia como regalo de jubilación

Siempre lo digo y no se si es como escudo o porque es real. Todos los encargos elaborados a traves de internet son muy difíciles. No ves al cliente, no captas realmente su estilo y lo que quiere. En ocasiones cuando me envían email con los encargos, trato de localizar una foto partiendo de su nombre porque para mi es muy necesario ver como es. Tal vez sea una tontería pero guio mucho por su presentación.

Y la pregunta de siempre, "¿como me encontraron? pues tirando del hilo por una imagen de mis abanicos en internet y con mi apellido. Ese mismo que dije que llevaría siempre por delante a todas partes

LAS MOTOS SON PARA EL VERANO


Abanico en madera de peral pulido, y tela de algodón de gran calidad.

Estos son el tipo de encargo que te sacan de la monotonía.

Estos trabajos siempre llevan por delante la confianza del que compra, que en muchas ocasiones por no decir siempre lo deja a mi elección partiendo de su idea

PEONÍAS


Y como muchas cosas tiene su anécdota. Realmente no tenía la seguridad de que saliera bien, fue un encargo que no tenía prisa y entre medias una serie de contratiempos ajenos a mi voluntad, por lo que me cogí la anotación casi como permanente y lo aparqué un tiempo.


Pero llegó una pandemia que me hizo tener tiempo para muchas cosas y entre ellas saqué el valor de pintar una de las flores para mi más difíciles.  

Y lo repito siempre, no soy pintora. Realmente hay cosas que no me salen, nunca di clases de pintura. Pinto lo que me gusta y lo que pienso que puede gustar. Si analizamos muchos de mis dibujos y el registro de ellos, siguen un estilo pero bien sencillo

CUADROS, ROMBOS Y DEMÁS

Pocas veces he dicho NO a ningún encargo. Pero el más difícil con diferencia fue este. No volvería a repetirlo. Con lápiz y regla en mano fui dibujando el estampado con una foto que me mandaron.



A BAILAR

Y si de bailar se trata eso hice yo cuando dos clientas del mismo grupo de baile pidieron abanicos con bailarines.



OTROS

Numerosos han sido los encargos en los que personalizar llegando al destinatario a veces se convertía en todo un desafío