DESAFÍOS

31.03.2018

Pocas veces he dicho NO a ningún encargo. Pero el más difícil con diferencia fue este. No volvería a repetirlo. Con lápiz y regla en mano fui dibujando el estampado con una foto que me mandaron.

Y si de bailar se trata eso hice yo cuando dos clientas del mismo grupo de baile pidieron abanicos con bailarines.

Numerosos han sido los encargos en los que personalizar llegando al destinatario a veces se convertía en todo un desafío