ENCARGOS QUE SE CONVIRTIERON EN DESAFÍOS

31.03.2018

PEONÍAS


Y como muchas cosas tiene su anécdota. Realmente no tenía la seguridad de que saliera bien, fue un encargo que no tenía prisa y entre medias una serie de contratiempos ajenos a mi voluntad, por lo que me cogí la anotación casi como permanente y lo aparqué un tiempo.


Pero llegó una pandemia que me hizo tener tiempo para muchas cosas y entre ellas saqué el valor de pintar una de las flores para mi más difíciles.  

Y lo repito siempre, no soy pintora. Realmente hay cosas que no me salen, nunca di clases de pintura. Pinto lo que me gusta y lo que pienso que puede gustar. Si analizamos muchos de mis dibujos y el registro de ellos, siguen un estilo pero bien sencillo

CUADROS, ROMBOS Y DEMÁS

Pocas veces he dicho NO a ningún encargo. Pero el más difícil con diferencia fue este. No volvería a repetirlo. Con lápiz y regla en mano fui dibujando el estampado con una foto que me mandaron.



A BAILAR

Y si de bailar se trata eso hice yo cuando dos clientas del mismo grupo de baile pidieron abanicos con bailarines.



OTROS

Numerosos han sido los encargos en los que personalizar llegando al destinatario a veces se convertía en todo un desafío